15 de febrero del 2010
Por Angy Newman , la Life Coach No. 1 de México.
¡Tú eres lo más Importante!
¡Vive con alguien que te haga sentir GRANDE!
¡Hola, con el gusto de siempre te saludo, esperando te encuentres muy bien en compañía de tus seres queridos!
La mayoría de las personas tenemos sueños desde nuestra juventud. En muchas otras, esos sueños con el tiempo se hacen trizas o se desgastan con la edad. Se van decepcionando de ellas mismas y de las demás personas, ya que sus aspiraciones juveniles no fueron canalizadas o valoradas por alguien que creyera en ellos.
Por ejemplo: ¿anhelas un romance, una aventura, una suprema comunicación espiritual, etc.? Que importante poder tener a alguien a lado de nuestras vidas que crea en nuestro ser y en nuestros talentos…pero, ¿qué sucede?, que muchos no encuentran esa persona que te haga sentir “GRANDE”.
Puede haber muchas razones, la principal es que para que alguien descubra lo GRANDE que eres, debes de ser sincero y permitir que ambos se conozcan. No olvides que para ser GRANDE es necesario compartir. En el mundo a pesar de tener desencantos, hay otro mundo ilimitado por ser agradable, y que te amen por ese encanto Esa actitud seguramente provocara que alguien desee conocerte y llevarte a la cúspide tus sueños e ilusiones de tus anhelos.
¡Si quieres que alguien sepa lo grande que eres, primero haz grande a los demás!
En nuestra mente, en nuestro mundo, en nuestra intimidad en nuestro corazón llevamos dentro un ideal, de lo que queríamos ser o de cómo nos gustaría que otra persona fuera con nosotros: cariñoso, atento, caballeroso y con gran sentido del humor a la vida. Este ideal viene desde nuestra infancia, una infancia que pudo ser feliz, pero siempre carente de más amor y porque no, de más ilusión. La eterna inconformidad de quienes están con nosotros “no cumplen con todas nuestras expectativas de amor” desde nuestros padres, hijos, familiares, amistades, pareja, etc., aunado a lo “poco que nosotros no podemos darnos” convirtiéndonos en frágiles, insatisfechos y tristes.
Tal vez no vivamos colmados de comodidades…curiosamente, ahora a nuestra edad, se nos presenta un “ansiado peligro y rebelión hacia nuestros sentimientos”
Gritamos “quiero sentir el peligro”, pero nos asusta. Quizá nuestro ideal sea mucho más elevado, como el ser más creativos, nobles, bondadosos de lo que alguna vez fuimos y hoy, queremos expresarnos con mayor calidad.
“Nuestro ideal es algo que creemos que falta en nuestro interior” que gran verdad, y que en la búsqueda de ese ideal nos haga plenos y seguros, necesitamos que alguien crea también en nosotros, alguien que nos haga sentir ¡GRANDE!
Hay ideales que han sido enterrados por la decepción, pero acecha debajo de ella, a la espera de ser librado. Qué maravilla si alguien, en este preciso momento, poseyera esa cualidad, y mejor aún, que sea capaz de hacer surgir en nosotros ese don, simplemente…nos enamoramos de esa persona.
Tal vez también nos falte más sensibilidad, o porque no, ser más fantasiosos, que nos permita reanimarnos, créeme, estas emociones van a reflejar nuestro ideal, proyectando en ellos nuestros más profundo deseos y anhelos. Por ejemplo, Casanova y Madame de Pompadour no solo tentaron a sus ideales de tener aventuras sexuales: hicieron que se enamoraran de ellos. El Rey Luis XV parecía interesarle nada más que cazar venados y mujeres, pero eso solo encubría lo decepcionado que estaba de sí mismo: ansiaba que alguien elogiara sus nobles cualidades.
Todos los días nos topamos en nuestro forcejeo con la gente, en el que no hay nada noble, altruista ni espiritual. Nuestra pareja ideal es aquellas que nos haga sentir más estimables, hacer que lo sexual y sensual parezca espiritual y estético.
La mujer, sigue buscando un caballero, el hombre, idealiza a una mujer, virgen, una mujer que combine la sensualidad con un aire de espiritualidad o inocencia.
“Un hombre puede conocer a una mujer y horrorizarse de su fealdad. Pronto, si ella es candorosa y sencilla, su expresión hará que él pase por alto el defecto de sus facciones. Empezará a encontrarla encantadora, se le meterá en la cabeza que ella podría ser amada, y una semana más tarde, vivirá en él la esperanza. A la semana siguiente caerá en la desesperación, y una semana después, se habrá vuelto loco por ella”
La mayor parte de las personas suelen equivocarse al creer que lo que vuelve deseable y seductor a una persona es su belleza física, elegancia o franca sexualidad. Por ejemplo, como Cora Pearl, quien su nombre original era Emma Crouch, nacida en 1842 en Inglaterra, procedente de una respetable familia de clase media, no era excepcionalmente bella, pero sabía conocerse, y sabía que un hombre podría sacar de ella lo mejor. Jamás dudo en invertir tiempo en ella, se convirtió en una mujer culta, apasionada, frecuentaba los lugares indicados, vestía con colores alegres (sugerencia a las mujeres, no vistan con tantos colores obscuros, sobre todo café y negro se opaca su belleza y su energía), tenía conversaciones alegres y amables, era educada y demostraba mucha seguridad.
Coral Pearl no era excepcionalmente bella, tenía cuerpo de muchacho, lo que cautivaba era su espíritu y actitud. Cora Pearl fue una niña consentida, al momento de perder a sus padres dependía totalmente de ella para que alguien la amara y la hiciera sentir grande, solo tenía que recordar que su buena ACTITUD es lo que le atraería las miradas y las atenciones de las personas que ella deseaba. Cora Pearl como cualquiera de nosotros, tenía temores y a la vez, era conformista, sin embargo, su feroz deseo de que alguien explotara sus talentos era su principal reto.
Si quieres vivir con alguien que te haga sentir grande utiliza la seducción que incite que los deseos de los dos se vuelvan llenos de alegría, oportunidad y deseo.
Los seres humanos somos muy sugestionables, transmitimos fácilmente nuestro estado de ánimo a quienes nos rodean. De hecho, aquí la seducción depende del mimetismo, de la creación consiente de un estado anímico o sentimiento luego reproducido por la otra persona.
Deja de sentirte atrapado en los limitados papeles que el mundo espera que actuemos. Deja de titubear o sentirte torpe, ya que te cerraras las puertas para que alguien mire más lo que hay dentro de ti. Si pareces indeciso o inhibido la otra persona sentirá que solo piensas en ti, en lugar de sentirte abrumado por sus encantos. Para poder Vivir con alguien que te haga sentir grande es necesario que tú también la sientas grande. Si tu objetivo es indeciso, pero tú te muestras seguro y natural, forjarán un estado de ánimo ideal: los dos se conocen, se respetan y al saber de sus cualidades y talentos, crearán una alianza espiritual, emocional y laboral exitosa.
Atención, para que eso suceda debes de olvidarte de ser soberbio y presumido, la grandeza de una pareja triunfa “cuando corres el riesgo de contagiarlo con tu optimismo y actitud” Grandeza, igual que compartir.
“Cómo vives y actúas, es consecuencia de con quién vives”
¡Controla tus emociones!
Soy Angy Newman
Vive, vive con seducción.
¡Bendiciones y amor en sus vidas, gracias!