7/Sep/2009
Por Angy Newman, la Life Coach No. 1 de México
“Tú eres lo más importante”
Hola, excelente inicio de semana!
Me encuentro muy contenta y emocionada por compartir día a día la oportunidad de conocerlos y lograr un acuerdo de superación personal. Aprovecho para informarles que tenemos noticias llenas de interés para sus vidas, la oportunidad de forzarnos y exigirnos con base a nuestra congruencia, quiénes somos y los alcances que vamos a lograr.
Es una promesa, entre ustedes y yo seremos una fortaleza que arrasará al soberbio, al engreído, al ignorante, al mal educado y el envidioso, que vaya que conozco, hombres y mujeres que con sus actitudes y palabras demuestran su poca educación y su nula capacidad de enfrentar la realidad, que en este caso es, la Verdad.
Nuestro artículo “Ser congruentes es tener valores y ética” es un claro ejemplo de muchas personas en busca de sus ideales, y que por comodidad o miedo, tienen poca confianza de proteger lo que son, lo que quieren. La Congruencia, los valores y la ética son los pilares del individuo, si alguno de ellos es olvidado en el camino te conlleva a tener poco carácter, relaciones personales y laborales desastrosas, tristes, vacías, sucias y siempre destinado a la infelicidad y el abandono.
¡Súper noticias recibirán muy pronto!
Gracias, que Dios los bendiga, y nunca olviden que ustedes son los responsables de su felicidad, tengan cuidado de las amistades o parejas, que en ocasiones, solo desean verte fracasar, como dicen: “mucho ojo”
¡Se congruente!
La célebre frase de Sócrates “Conócete a ti mismo” podría ser nuestra divisa en la vida. Aceptarnos física y moralmente, reconocer nuestros defectos para tratar de corregirlos, tener confianza en uno mismo, con naturalidad y sin presunción, es a todas luces un gran adelanto y significa dar los primeros pasos hacia nuestros semejantes.
Una vez alcanzado un mayor equilibrio, una mayor felicidad, seremos capaces de entablar un verdadero diálogo con los demás. Un lenguaje claro, un modo de hablar sin afectación y con expresiones correctas, nos ayudará aún más a establecer esa comunicación indispensable en toda relación human, y nos permitirá comprender al otro fácilmente, casi con medias palabras; aprenderemos también a ser discretos.
Estas reglas son válidas en todas las etapas de la vida y la edad no debe ser excusa para aludirlas: en efecto, saber envejecer es también saber mantener con todos, jóvenes y menos jóvenes, relaciones cálidas y una comunicación enriquecedora.
En general, para saber vivir hay ante todo que aprender a vivir consigo mismo y no perder de vista que lo esencial en la vida no se nos enseña, sino que aprendemos poco a poco. El éxito social, una “buena educación”, no bastan para hacer de un hombre una persona atractiva. Tampoco la belleza lo es todo para una mujer. Tu equilibrio, tu paz interior mostrará que estás dispuesto a ayudar a los demás.
En el mundo actual, en el que cada quien va corrigiendo en pos del tiempo, fatigado, con apremio, asediado por el ruido y el vértigo de la vida cada día más inhumana en las grandes ciudades, es preciso y urgente saber detenerse, adentrarte en ti mismo y analizar si la vida que estas llevando es realmente la que quieres. Para lograrlo es necesario haber aprendido “a conocerte”, a aceptarte como eres, con virtudes y defectos.
Ya sea por medio de un examen de conciencia, la confesión, el sicoanálisis, el yoga o la meditación, aprender a conocerte en el trabajo aburrido y ser paciente, que nos conduce a tener una visión subjetiva y estrecha de uno mismo y de los demás, a un panorama más objetivo de nosotros mismos y del mundo.
Hay seres tan frágiles, tan inestables, tan ignorantes de sí mismos y tan egocéntricos, que tienen que buscar en la mirada de los demás la confirmación de su existencia. Como el camaleón, son lo que los demás esperan que sean y para cada uno representan un papel diferente. Abdican así su verdadera personalidad por simples nimiedades. Es su empeño por captar en la mirada del otro una imagen seductora de sí mismos, son incapaces de tomar al otro en consideración, de verlo como realmente es: para ellos el otro no es sino el espejo en que se miran.
Ser auténtico, ser uno mismo, no dejar que el pensamiento vaya más allá de las palabras, actuar en absoluta conformidad consigo mismo, significa también respetar al otro, no engañarlo, no decepcionarlo gravemente ni ponerlo en peligro. Para ello es necesario aprender a ser uno mismo en toda circunstancia.
El viernes me invito una consultora a escucharla impartir una conferencia sobre La Congruencia (la conozco desde hace 5 años y sé que es una mujer muy preparada, y absolutamente muy congruente, así que el tema le quedaba perfecto), me quede impresionada cuando no la presentaron como se debiera, aunque definitivamente su CV opacaría a los de los directores. El punto es que le dieron el micrófono, como el juego de la papa caliente, como ella es una profesional empezó hablar de forma concisa, clara y real sobre el tema.
Su conferencia estaba programada para un mínimo de 45 minutos, cuando comúnmente mínimo es de una hora, al minuto 20 le solicitaron que por favor terminará lo más pronto posible ya que su “Director” no le gustaba que ella enfatizará sobre la Congruencia en el Liderazgo, que mucha falta le hace a su empresa, como estaba siendo muy enfática (esto me lo platica ella porque vio lo que sucedió) el Director le envió a su Gerente con su Blackberry que la cortaran porque estaba moviendo las fibras más delicadas en su gente, (me consta que su gente estaba muy atenta, y hasta asentaban con la cabeza la falta de congruencia en sus líderes) aunado que les habían preparado un desayuno “y ya se estaba enfriando” y “pues según el Director su personal ya tenía hambre”. Raquel, así se llama mi compañera consultora, como toda una profesional y polémica, les dijo: ¿Entienden ustedes la congruencia en el Liderazgo? Su Director, y sus Gerentes me contratan para hablar de ese tema y como él señor no está dispuesto al cambio decide cortar mi participación porque quiere burros detrás de él y no personas pensantes. Acto seguido, silencio y una porra, ¡le grite a Raquel, felicidades, por eso te admiro!
Quiero decirles que Raquel es una de los conferencistas más cotizada en el mercado y una conferencia de ella implica una inversión. Les comento esto porque es absurdo que contratando a una personalidad así no le den el crédito, respeto y el valor de su educación, principios, valores, ética. Me consta que Raquel es apasionada con los temas de la congruencia y valores, sabe que al subir el escenario tiene que ser lo más impactante posible para que las personas “entiendan”, me dice: Angy, es ahora o nunca, no hay tiempo que perder, ya basta de tener miedos, tenemos que hacer que las cosas sucedan.
Raquel es una estupenda compañera, y le agradezco mucho toda la energía, pasión y amor que le tiene a sus convicciones. Estamos en la misma frecuencia.
Tomar conciencia de nuestras debilidades y contradicciones para aceptarlas o llegar a suprimirlas es muy distinto a juzgarse. El que se juzga no se ama, o más bien, “ama demasiado lo que cree ser, y no lo suficiente lo que en realidad es”. El que desea conocerse a sí mismo, ama lo que es en verdad, lo que puede llegar a ser y no se engaña en lo que se refiere al papel que a veces representa.
Cuando vives de acuerdo a tus valores y ética, actuarás siempre de forma clara y congruente, y créeme, esa actitud te convierte en un ser digno de respeto y estarás en el camino perfecto para lograr lo que te propongas. No te preocupes por los otros, ellos te están imitando, tratando de ser cómo tú, te admiran, lo sé. Para que puedan ser como tú, requieren de ACTITUD Y ELLOS, SON COBARDES.
Soy Angy Newman
¡Controla tus emociones!
Gracias y que Dios te bendiga.