¡Tu eres lo más importante!
Lo mejor que he aprendido en este proceso son las palabras compromiso y paciencia. Cuando inicie La Newmanía sabía que podría empezar un sueño basado primeramente en mi capacidad y gusto por la escritura y después, la oportunidad de entablar relaciones con muchos de ustedes.
Estoy cada día más enamorada y gozosa de lo que la vida me da, la capacidad de amarme y saber que puedo y tengo mucho por entregar, me llena de energía, optimismo, entusiasmo y felicidad. Cuando existe un amor a algo o alguien, de forma honesta y transparente los beneficios los recibes con la misma intensidad, confianza y respeto.
Exactamente, la confianza y el respeto es el marco de referencia de mi vida, amándome y deseando el bienestar propio y el de los demás de forma genuina y abierta me convierte en una persona plena y dichosa. Es así como hoy me encuentro, con la sabiduría, enseñanza y orgullo de que gracias a La Newmanía me he convertido en una mujer simplemente feliz.
Mientras tenga vida, habrá Newmanía. Más retos, estaré imparable, luchando y derrotando los miedos y prejuicios de todos aquellos que creen que los éxitos se obtienen por suerte o belleza, cuando la verdad, lo más importante, es visualizar que lo que quieres hay que trabajarlo intensamente.
¡Gracias por la capacidad e inteligencia de entender mis conceptos de vida por La Newmanía, estaré siempre presente en tu vida!
Cuando comencé a escribir La Newmania me encontraba sentada frente a mi computadora pensando y deseando que lo más importante, trascendental y emocionante debiera de empezar a suceder ya, todo dependía absolutamente de mí. Para que eso ocurriera, tenía que comprometerme de forma genuina y leal, dejando a un lado vanidades y hedonismo.
Estaba segura que deseaba escribir, para ello, tenía que responder primero a mis inquietudes, lo que sentía y creía que estaba ocurriendo a mi alrededor tenía que estar resuelto para que de esa manera mis palabras y actos fueran congruentes. Definitivamente siempre he sentido mucha felicidad y amor en mi vida, el desear de corazón ayudar y cooperar a quienes estuvieran a mi alcance me exigiría todo lo que soy, todo lo que creo que la vida nos da, que es simplemente el gozar y desear felicidad.
La exigencia a ser cada día mejor te conlleva a mirar con más profundidad el comportamiento humano, la capacidad o una intuición demasiado desarrollada me ha permitido adelantarme a los acontecimientos de las personas, despertando y ayudando a resolver miedos, dudas, o simplemente confirmar que lo que creen o sienten es lo mejor para sus vidas.
La Newmania No. 100 es un camino recorrido semana a semana junto con ustedes, demandando entre todos una respuesta a cada evento de nuestras vidas, buscando de manera impetuosa la verdad de lo que siente nuestro cuerpo, alma y corazón.
Saber que somos los únicos responsables de nuestras decisiones y actuaciones nos dirige a entrar a un laberinto de respuestas, que muchas de ellas no es del todo lo que queremos o buscamos, pero si damos ese plus de que aceptamos que tenemos que arriesgarnos, equivocarnos y tal vez lamentarnos, nos mantendrá en el camino de la verdad, que seguramente te dará felicidad.
El gozo de saber que cada día empleamos toda nuestra energía y talento es el crecimiento de tu paz y tranquilidad, es fruto de tu capacidad de respuestas.
Cada uno de nosotros tenemos una misión, misma que tenemos que trabajar todos los días de nuestras vidas, sin claudicar, sin lamentar o derrotar nuestros sueños, porqué no permitirás que nada y nadie nos irrumpa en lo más importante que tenemos en nuestras vidas, con lo que nacemos y moriremos: la libertad.
Cuando la pasión y el entusiasmo te acompañan en la vida, la esperanza, el optimismo y el conocimiento te recuerdan que tienes mucho por hacer, primero por ti, luego, los demás.
Mientras tenga vida, existirá la Newmania.
Soy Angy Newman
¡Controla tus emociones!
Gracias y que Dios te bendiga.