Cada día para el ser humano es más difícil comunicarse lo cual resulta una ironía con todos los
avances tecnológicos que han traído la frase ya tan conocida como “el mundo se ha empequeñecido”, a tal grado que una persona se puede comunicar personalmente con un astronauta a miles de kilómetros del planeta para conocer cuáles son sus impresiones y sentimientos en su nave espacial a través del “Twitter”.
Por otro lado nos hemos dado cuenta que como dice John Gray “Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus y que somos totalmente diferentes a pesar de ser seres humanos con las mismas características como seres humanos, pero tan diferentes por diferencias de género.
Angy Newman apasionada de las relaciones entre los seres humanos y preocupada por lo que está sucediendo en este principio del siglo XXI, desea ayudar a las personas a través del llamado: Club de la Esperanza.
Angy ya nos ha hablado del significado de la esperanza en infinidad de veces en sus artículos en La Newmanía y a través de la Revista Ventaneando y forma parte básica del liderazgo emocional junto con la conciencia y el optimismo.
Este Club de la Esperanza es creado para ambos géneros. Para reunirse y lograr expresarse y lograr un mayor entendimiento y al mismo tiempo lograr ampliar su círculo de amistades como alguna vez logró con extraordinario éxito en México en los años noventas la empresa norteamericana “Great Expectations”.
Los miembros de este club se reunirán inicialmente en forma periódica con Angy en grupos pequeños de 10 a 15 personas para tener conversaciones durante dos horas con temas de interés general y el más solicitado por los seguidores de Angy: la relación de pareja.
Asimismo Angy influenciada por un extraordinario “Reality Show” en Inglaterra “The Secret Millionaire”, desea a través del Club de la Esperanza ayudar a gente necesitada, pero al mismo tiempo con el potencial de crecer y ayudar ellos mismos a otras personas logrando “una cadena” que logre en unos años cubrir a cientos ¿ y por qué no? a miles de personas para hacer de este un mejor país sobre todo en lo concerniente a la educación y cultura.
Por lo mismo se piensa crear una fundación en que se solicitará la participación de personas con fuerte poder económico para que cooperen con ella y a empresas interesadas también ello.
Lo anterior traerá por consiguiente ventajas a los miembros del Club de la Esperanza, una mayor esperanza de vida, de mejoramiento de calidad de vida y de poder hacer que este país mejore en su educación y logre un mejor nivel competitivo y dejemos de ser el peor país en muchas cosas y que dejemos de solamente “echarle ganas” y de pedir “si se puede” que realmente son pensamientos que hemos heredado de ser una raza por más de quinientos años oprimida, con una baja autoestima y que cuando alguien quiere sobresalir parecemos que estamos en una cubeta de cangrejos no permitiendo salir de ella a quien quiere sobresalir como solía decir, quien es un ejemplo para las siguientes generaciones de jóvenes: Hugo Sánchez, el extraordinario futbolista que a pesar de todas las circunstancias adversas y recomendaciones negativas de los expertos
luchó hasta convertirse en uno de los mejores futbolistas del mundo y no fue el mejor porque era mexicano porque si hubiese sido argentino lo hubiera sido, ya que fue más rentable para el Real Madrid que Maradona para el Barcelona en su tiempo.
En fin, espera próximamente una invitación para que te unas a los casi ya cien miembros que tiene este club (hombres y mujeres) para que participes y seas parte de este extraordinario movimiento privado que no tiene que ver con ningún partido político o interés más allá que mejorar las condiciones de vida, cultura y autoestima del mexicano y logremops que seamos nosotros los que ocupemos los lugares más importantes en nuestro propio país y dejar de cederlos a extranjeros porque están mejor preparados que nosotros, en todos los terrenos: negocios, deportes, espectáculos, etc.
Seguiremos en contacto y espera próximamente noticias al respecto de Angy…
* Derechos registrados en trámite